estepona

Sunday, January 20, 2008

Aquí sí hay valla


Artículo de opinión de Gerardo Galán, líder de Convocatoria-Los Verdes en Estepona

Aquí sí hay valla

Vaya, vaya la que se está liando con el asunto de la publicidad en el término municipal. De una parte el gobierno municipal, con excelente criterio si es verdad, paraliza una instalación que fue concedida saltándose las normas básicas de la contratación de las entidades públicas.
Por otro lado es el principal partido de la oposición el que contraataca denunciando trato de favor hacia la empresa que, casualidades de la vida, se encargó de la publicidad electoral del PSOE durante la pasada campaña.
Es curioso que estas cosas tan feas que se están echando en cara los Sres. Barrientos y Crespo hayan sucedido ni más ni menos que cuando uno era Alcalde, como ahora, y el otro Primer Teniente de Alcalde. Gobernaban juntos, de la manita, eran amigos, hasta salían juntos de noche por esos bares de dios. Esto último no es una maledicencia, que el firmante trasnocha poco pero ha tenido oportunidad de verlos juntitos y en excelente armonía solazándose tras, supongo, largas y agotadoras jornadas de trabajo en pro de Estepona.
Lamentable realidad la que nos deja la pobreza política y moral de las personas que nos desgobiernan. Les permite jugar permanentemente con la aparente desmemoria de los ciudadanos. Si Crespo contrató con sus amigos de Publiluna fue con la colaboración, consciente o no, de su entonces Alcalde, máximo responsable municipal. Si el PSOE colocó vallas en zonas verdes públicas sin permiso fue, entre otras cosas, porque el Concejal de Servicios y socio de gobierno hizo la vista gorda.
Así podríamos seguir hablando, por ejemplo, de esa moción presentada tardíamente por el PES y PP para la constitución de comisiones de control en la Radio Televisión Pública. Tardía, porque la presentan cuando no gobiernan, que cuando lo hacían bien que controlaban férreamente los medios de comunicación.
Todo seguirá igual. Nuestros políticos seguirán escupiéndose carteles, publicidad, contratos, o amenazas de cárcel. Al menos mientras no se necesiten de nuevo para gobernar. O hasta que les mandemos definitivamente, a pasear a la playa, vaya, vaya.