estepona

Sunday, November 04, 2007

Mentiras arriesgadas

Artículo de opinión de Gerardo Galán publicado en el semanario Estepona Información

Mentiras arriesgadas

“Una mentira repetida cien veces acaba convirtiéndose en verdad”, aquella frase del ideólogo nazi Goebbels parece la inspiradora de la política informativa de nuestro gobierno municipal. Así, reproduciendo casi con exactitud el ideario nazi intenta convencernos a los esteponeros de lo maravillosos que son ellos mismos y al mismo tiempo, lo malignos y perversos que somos todos los demás.No es inocente, por tanto, que todos los actos del gobierno conlleven una carga publicitaria más importante, mucho más importante, que la acción concreta en sí misma. La reciente “cumbre” de agencias de prensa, visita borbónica incluida, no es más que otro ejemplo de la política exclusivamente de imagen de un gobierno que parece permanentemente embarcado en una campaña electoral al más cutre estilo norteamericano.Pretender hacernos creer que un congreso, por muy importante que sea, será un punto de inflexión, un “antes y después” en la terminología oficial del régimen, no es más que una falacia que por muchas horas que obtenga de emisión en los medios de comunicación controlados por el partido gobernante no hará cambiar la realidad. El citado congreso de agencias no es más que lo que es. Y no nos convertirá en Las Vegas, París o Pekín por mucho que las grandes cabezas no-pensantes lo repitan en sus intervenciones televisivas. Nadie más allá de Guadalmina sabe qué pasó esta semana en Estepona. Al mismo tiempo, resulta paradójico oír las tan necesitadas proclamas a favor de la libertad de expresión y la libertad de prensa, en un país, España, que limita las informaciones relativas a la familia Borbón. O en un municipio, Estepona, que cuenta con comisarios políticos en los medios de comunicación públicos, como los Sres. De Loma y García, que meten la tijera, directamente y sin pudor, en las informaciones elaboradas por sus redactores. Auténtico ejercicio de la censura más burda y terrible. Y como conocemos perfectamente, censurar no es ocultar la verdad, sino ejercer la mentira. Al final todo se sabe, así que mienten ustedes muy arriesgadamente.