estepona

Saturday, March 15, 2008

En la Costa del Sol ha ganado el ladrillo


Artículo de opinión de David Valadez, concejal del Ayuntamiento de Estepona, publicado en el diario digital El Plural

En la Costa del Sol ha ganado el ladrillo

Al margen de asuntos concretos o particulares que hayan afectado a algunos de los municipios que integran la comarca, las pasadas elecciones generales arrojaron unos clarísimos resultados en la Costa del Sol. Jamás en la historia, el Partido Popular había obtenido unos resultados tan positivos para sus intereses.
El crecimiento experimentado por esta formación política, tanto en localidades gobernadas por el PSOE como en aquellas en la que los regidores pertenecen a su formación, ha sido claro. Ésta es la consecuencia y no admite discusión, tan sólo hace falta ver los resultados obtenidos por el PP en anteriores generales para llegar a una conclusión: hemos de felicitar a los populares por el éxito obtenido. A una única consecuencia se suman muchas y variadas causas. La más clara, al menos para mí, es que en toda la Costa del Sol ha calado el discurso del ladrillo, la sociedad se ha dejado impregnar por una riqueza efímera, rauda y veloz procedente de una construcción, a veces, exacerbada y casi siempre basada en criterios de especulación o rentabilidad económica. Es este asunto el que debe centrar la atención de las administraciones públicas. Es necesario trastocar un asunto estructural de vital importancia para una de las zonas con un mayor dinamismo económico y social de todo el país. ¿Qué modelo de ciudades estamos construyendo?. El suelo es un bien limitado y escaso y, por tanto, no puede estar tan sólo en mano de unos empresarios que, legítimamente, quieren hacer negocio con las necesidades de muchos. La construcción debe sufrir, obligatoriamente, un freno. ¿Hasta cuándo se va a seguir construyendo? ¿Cuándo se hayan agotado las reservas de suelo del litoral comenzaremos a destruir nuestras sierras? La visión miope y alicorte, sesgada y fundada en una lectura a muy corto tiempo está provocando que incluso estemos poniendo en solfa los pilares económicos más importantes de toda la provincia de Málaga. Mientras las zonas construidas de la Costa del Sol son cada vez más, empiezan a irrumpir con fuerza otros mercados turísticos, con paisajes y enclaves vírgenes, a unos precios más competitivos. Si a esta situación le sumamos el discurso facilón de la xenofobia y el racismo, los resultados son claros. La recesión económica ha supuesto que en la Costa del Sol se hayan destruido muchos empleos asociados a la construcción. Ni Ley de Dependencia, ni Ley de Igualdad, ni Ley de Violencia de Género,...lo que ha ganado el discurso político en la Costa del Sol ha sido la construcción, el ladrillo.
Más pronto que tarde llegará el momento en que nos arrepentiremos de haber apostado todo a una sola carta. Hay que diversificar claramente el mercado laboral y los pilares económicos de la comarca, no ya por una cuestión de oportunismo político, sino porque en ello nos jugamos el futuro de una comarca única para seguir siendo una referencia mundial del turismo.