estepona

Tuesday, February 13, 2007

Las precipitaciones en España se reducirán un 40% a finales de siglo


El Mundo. Martes, 13 de febrero

Las precipitaciones en España se reducirán un 40% a finales de siglo

OLALLA CERNUDA

MADRID.- Las precipitaciones en forma de lluvia descenderán un 40% en la mitad sur de la Península al final del siglo XXI y también se reducirán, aunque menos ostensiblemente, en la mitad norte peninsular, según el informe elaborado por científicos españoles y que ha sido presentado en el Consejo Nacional del Clima.
La situación de España no es buena, pese a que el Gobierno lleva tomando medidas para luchar contra el calentamiento "desde 2004, mucho antes de que viniera el señor Al Gore a España", destacó la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. Sin embargo, el Estado sólo no puede hacer frente a un enemigo que probablemente sea el mayor al que se enfrenta el planeta en este siglo: el cambio climático. "Necesitamos el apoyo de todos, de comunidades autónomas, ayuntamientos, instituciones... de todos, porque éste es un asunto que nos concierne a todos", señaló.
El Informe sobre Escenarios Climáticos Regionalizados para España elaborado por el Instituto Nacional de Meteorología arroja datos preocupantes para el futuro de España: "Se puede afirmar, con un alto grado de probabilidad, que a lo largo del siglo XXI los incrementos de temperatura en España se situarán aproximadamente en el doble de lo estimado en el último informe de Naciones Unidas sobre cambio climático", aseguran los expertos.
En concreto, en el último tercio de este siglo las temperaturas máximas aumentarán entre cinco y ocho grados de promedio anual en la zona sur de la Península, según el escenario más catastrofista, mientras que el más benévolo, dando por supuesto que nuestro país consiga reducir la emisión de gases, establece este aumento en dos grados menos.
Un escenario que, según Narbona, pondrá a España ante el desafío "más duro del siglo XXI", especialmente en las regiones de "Andalucía y el litoral levantino", donde sus efectos serán mayores y afectarán a sectores fundamentales como el turismo, aunque también advirtió que afectará a zonas como las de montaña "puesto que el turismo basado en la nieve no será igual", señaló. La ministra advirtió que el cambio climático "no conoce límites" entre regiones y en que la lucha contra sus efectos debe involucrar a todas las administraciones.
El estudio, realizado durante los últimos meses dentro del marco del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, incluye indicadores como el de la nubosidad o el de la humedad, y concluye que la nubosidad habrá descendido en todas las regiones españolas (en algunos meses ese descenso puede llegar a ser de hasta el 40%), y que la humedad bajará de forma considerable también en prácticamente toda la Península, sobre todo durante la primavera y el verano.
Y como la lucha contra el cambio climático no pueden ser sólo "buenas intenciones", como asegura Narbona, el Ministerio de Medio Ambiente ha presentado también al Consejo Nacional del Clima la Estrategia Española de Cambio Climático, que recoge las políticas y medidas para paliar los efectos adversos del calentamiento del planeta. Entre ellas, destacan la incentivación fiscal de los vehículos menos contaminantes, los requisitos de eficiencia energética en el alumbrado, el transporte público o los aparatos de aire acondicionado.
En total, 170 medidas, como la de eliminar para el año 2012 todas las calderas domésticas de carbón, la potenciación del transporte por ferrocarril y barco y que todos los edificios de la Administración hagan una auditoría energética y elaboren planes de ahorro y eficiencia energética.
Sobre las energías renovables, desde Medio Ambiente se asumen como propios las directrices dictadas por Bruselas, que supondrían que en el año 2020 el 20% de la energía primaria se obtuviera de fuentes renovables, que el 10% de los carburantes del mercado sean biocarburantes y que el 37% de la energía eléctrica sea producida por renovables.